• Una vez que el haz se concentra, pasa por un tubo de aluminio para que la luz circule y se envíe a cualquier punto que se necesite, como se hace con el agua potable
La contaminación en el medio ambiente es evidente y ante ese panorama, diversas acciones buscan emitir menos daño, una de ellas es la creada por Roberto Álvarez Zavala académico de la Facultad de Físico Matemáticas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) quien diseñó un instrumento capaz de concentrar la radiación solar en un haz de luz manipulable, el cual sería una alternativa para evitar el uso de la energía eléctrica.
En entrevista explicó que el dispositivo se integra por un colimador solar que permite el reflejo de la luz del Sol en una coreografía geométrica, cuyo resultado final es luz comprimida.
“Se denomina colimar al efecto de cambiar el área de corte transversal de un haz de luz para obtener un haz de las mismas características, sólo que de diferente área transversal, el objetivo es obtener un haz de luz solar de una centésima parte de su área transversal inicial y, por consiguiente, con una densidad energética 100 veces mayor”, comentó.
“Colimar un metro cuadrado de luz representa aprovechar más de mil watts de energía, suficientes para iluminar varios metros cuadrados en una casa o hacer funcionar un horno de microondas, a través de un espacio de 10 por 10 centímetros”.
El físico matemático puntualizó que una vez que el haz se concentra, pasa por un tubo de aluminio para que la luz circule y se envíe a cualquier punto que se necesite, como se hace con el agua potable.
“Un tubo de luz común ilumina un espacio como máximo en proporción directa a su área, pero si se logra colimar un haz de energía solar, los tubos serían 10 veces más potentes”.
De acuerdo con el académico, una de las ventajas de utilizar esta herramienta es que los habitantes de una vivienda podrían iluminar grandes espacios sin la necesidad de usar energía eléctrica, lo que a su vez representaría un ahorro económico.
Otro beneficio es que el dispositivo contribuiría a reducir el consumo de hidrocarburos y, en consecuencia, las emisiones de dióxido de carbono si se usa como fuente de calor en una estufa solar al no requerir de combustibles para cocinar.
El científico mencionó que las ventajas de este aparato no se limitan sólo a los aspectos energéticos y económicos, ya que de acuerdo con diversos estudios, la iluminación solar en espacios interiores tiene beneficios psicológicos en las personas.
“Por ejemplo, los estudiantes tendrían un mejor rendimiento escolar y las personas estarían menos propensas a presentar cuadros de depresión”.
Álvarez Zavala, egresado de la licenciatura en Física por la BUAP, concibió este sistema desde que era estudiante para resolver el problema ambiental que representan las emisiones de dióxido de carbono.