• Algo que en los últimos tiempos ha aparecido como un factor importante, es la violencia, maltrato, y abuso físico y sexual

Mantener es tener una buena relación en la familia, sin carencia afectiva, aunque los aspectos socioeconómicos y hasta políticos del país no son hechos aislados al hablar de suicidio, ya que esto contribuye al incremento en el número de suicidios sobre todo de adolescentes y jóvenes señaló Alicia Moreno Salazar, profesora e investigadora de la Facultad de Psicología de la BUAP.
En entrevista mencionó que se toma como suicidio infantil el de personas con una edad de cinco a 13 años, e incluso hasta antes de los 15 y que en la mayoría de los casos ay tres procesos: primero, las ideas o pensamientos, seguido de los intentos que es cuando ya existe un determinado comportamiento y tercero, el acto suicida cuando la persona consuma el hecho.
“Es difícil pensar en este tema, sobretodo porque cuando decimos niño, lo asociamos al bienestar inherente al juego o a la alegría, y nadie se imagina que este pequeño pudiera quitarse por sí mismo la vida”, comentó.
Cabe señalar que de acuerdo al INEGI los suicidios en niños de cinco a nueve años de edad se registran en un porcentaje de 0.2 por ciento con respecto al total de fallecimientos violentos, cifra que en los últimos 10 años aumentó a 0.7 por ciento; en menores de diez a 14 años, fue del 2.1.
Otros factores importantes, aunque parezcan triviales, son por ejemplo, los problemas de aprendizaje, ya que el tener malas notas en la escuela y habiendo reglas estrictas en el hogar, el niño o la niña por temor al regaño o castigo puede tomar decisiones desfavorables.
Agregó que también está la exposición a los medios de comunicación ya que cuando ve que personas y sobretodo dibujos animados, se golpean o hasta tienen accidentes mortales y de pronto aparecen como si nada, puede desear repetir estas acciones pensando que tampoco le sucederá nada. Por ello es importante que los padres vigilen lo que ven sus hijos.
“Además, algo que en los últimos tiempos ha aparecido como un factor importante, es la violencia, maltrato, y abuso físico y sexual, lo que puede motivar que surjan las ideas e intentos suicidas, tenemos que ver que los niños también ven como opción de alivio el morir, porque sienten que el mundo no es seguro para ellos”, advirtió la investigadora del área clínica de la Facultad de Psicología.
Destacó que entre los indicios más notorios que presenta, está el dejar de jugar, porque el juego en los menores más que ser su actividad principal, es su manera de expresarse aún por encima del lenguaje, “esto nos puede alertar de que las cosas no andan bien”
Asimismo, cuando esta triste, se aísla y presenta un cambio brusco en su comportamiento, de ser pasivos a inquietos y viceversa; cuando empiezan a regalar sus cosas o a despedirse de todos, volviéndose cariñosos, todo esto muestra que algo está sucediendo.
Finalmente dijo que otro tipo de evidencia puede estar en los dibujos que hacen o bien en las frases que expresan como no quiero estar aquí, ya no quiero vivir aquí, me quiero dormir y no despertar, si yo no estuviera aquí, si yo no hubiera nacido habría tantos problemas, o me quiero morir y así ya se acaban todos los problemas, así ya no escucho a mis papás pelear; entre otras.