+ El Rector Alfonso Esparza Ortiz refirió que se harán investigaciones conjuntas con el Instituto Nacional de Cancerología

Para atender a una de las enfermedades de mayor incidencia en la población, la segunda causa de muerte en el mundo y tercera en el país, el Rector Alfonso Esparza Ortiz puso en marcha la Clínica de Prevención y Detección Oportuna de Cáncer, en la cual se brindará una atención primaria para disminuir el número de casos, mediante la reducción de factores de riesgo vinculados con su aparición, como estilos de vida y alimentación.
En el cuarto piso de la Torre Médica del HUP, donde se ubica esta clínica para valorar hábitos alimenticios, así como factores de riesgo y hereditarios, Esparza Ortiz destacó la posibilidad de hacer sinergias con el Instituto Nacional de Cancerología, con lo cual podrán realizarse estudios conjuntos, fortalecer líneas de investigación sobre cáncer y tener un impacto mayor en salud.
En infraestructura tecnológica, la clínica dispone de colposcopios -una especie de telescopio binocular de enfoque próximo para ver con detalle regiones anormales del cuello uterino, a través de la vagina, por lo que es posible extraer una biopsia del área anormal y enviarlo al patólogo-, para colposcopía diagnóstica y terapéutica. También, equipos de ultrasonido y mastografía.
El Rector de la BUAP recordó que con el Cancerotón 2017 -a realizarse el próximo 18 de agosto- se esperan recaudar más de 30 millones de pesos con aportaciones y donativos de patrocinadores, empresas, gobierno y sociedad, cifra que será destinada al equipamiento de la Clínica de Prevención de Cáncer en Puebla –un acelerador lineal, por ejemplo. Por ello, después de tal evento, se proporcionarán servicios al cien por ciento de manera gratuita o a un costo representativo, según sea el caso.
Durante la puesta en marcha de esta clínica de prevención, cuya meta es hacer 15 mastografías y 10 citologías vaginales diarias, Abelardo Meneses García, titular del Instituto Nacional de Cancerología (INCan), indicó que será un modelo de atención médica enfocado a los tumores más frecuentes: mama, colon y recto, cérvix y próstata.

A su vez, Alfredo Cantú Villanueva, director del patronato del INCan, destacó que la instalación de esta clínica es un precedente a nivel nacional, puesto que “la BUAP y el HUP abrieron sus puertas para brindar una oportunidad de vida, a favor de la lucha, prevención y detección temprana del cáncer, ya que este se puede curar si se diagnostica a tiempo”.
La Clínica de Prevención y Detección Oportuna de Cáncer tiene áreas de nutrición para registrar peso y hábitos alimenticios, con el fin de integrar una dieta saludable y adecuada; psicología, atender tabaquismo y alcoholismo; oncología quirúrgica, valorar factores de riesgo específicos en cada tipo de cáncer; genética, analizar antecedentes personales y familiares de cáncer; y trabajo social, para acciones preventivas y valoración de factores de riesgo.
Se estima que se podría prevenir de 30 a 40 por ciento los diferentes tipos de cáncer, reduciendo factores de riesgo relacionados con estilos de vida y alimentación: elevado índice de masa corporal, falta de actividad física, bajo consumo de frutas y verduras, tabaquismo y alcoholismo. Infecciones como el Virus del Papiloma Humano, hepatitis B y C, también son precursoras de lesiones celulares que pueden desencadenar la formación de tumores malignos. De ahí la importancia de disponer de un área de nutrición.