Padre Nacho*

En este día miércoles10 festejaremos a nuestra madre en la familia y en forma más general en otras realidades que incluyen su esencia de vida con amor y justicia. Nos referimos a muchos niveles de maternidad que rebasan a la realidad del cordón umbilical. Nos enfocamos al Día de la Madre en amplios horizontes de la “maternidad universal”, que en la lengua latina se refiere a la “materia” ( “mater, matris”). Por esto, aquí algunos ejemplos:

– En México comenzó a festejarse este día a partir de 1922, para celebrar a “la madre”, a la mamá que en su edad avanzada se muestra con los cabellos blancos de la “nieve” por los años del amor constante. Lamentablemente en nuestro país abundan las madres solteras, es decir, el hogar con la ausencia de papá; por eso las familias mexicanas en una gran proporción son de “mucha madre y poco padre”. Desgraciadamente en nuestra incultura, a la madre se le margina muchas veces en la vida diaria y se le reconoce sólo después de la muerte…¡Cuántas flores en los cementerios pueden ser una especie de “cruda moral” por todo lo que se le negó a ella en vida! Recordemos lo que Ana María Rabaté nos escribió hace muchos años desde Tampico, Tamaulipas: “No visites tanto panteones ni llenes tumbas de flores…¡Llena de amor corazones, en vida, hermano, en vida!
– En referencia a “la Madre Patria”, también es conveniente incluir la “maternidad nacionalista” porque lo que somos lo recibimos en México, nación de nuestras madres; ellas nos heredaron la tarea honesta de proseguir las luchas por los valores de nuestro país. La Madre Patria nos necesita a todos, tal vez más que antes, porque las invasiones extranjeras que desdibujan nuestra identidad son más sutiles que en el pasado.
– En la conexión con la Madre Naturaleza se repite el drama, porque vivimos de ella, nos alimentamos de la misma, y la contaminamos injustamente por no tenerle amor. En consecuencia, necesitamos cuidar y proteger a la flora y a la fauna para cuidar con acciones la casa de todos que es nuestro planeta tierra.
– Por otro lado, existe una broma kafkiana que resulta verdad en forma de sana picardía: el mexicano ama tanto a su madre porque nace entre dos “madres”, es decir, entre la Sierra Madre Oriental y la Sierra Madre Occidental!

Aún existe la posibilidad cotidiana de amar a quien nos amó antes de conocernos, integrándole a ella el amor a la Madre Patria y a nuestra Madre Naturaleza…¡Felicidades, en su día y siempre!…¡Amemos la maternidad en todos los sentidos!

*José Ignacio González Molina ejerce su ministerio en el Infonavit San Jorge; como historiador egresado de la Universidad Iberoamericana de la Cd. de México, la docencia en la Escuela Libre de Derecho. Pertenece al Consejo de la Crónica de la Cd. de Puebla desde hace 20 años. Difunde los martes, de 6 a 7 de la tarde, el programa “Suave Patria”, en Radio Puebla ( antes SICOM , 105.9 F.M.) y su red de estaciones hermanas en el Estado de Puebla. Radio, T.V. y podcast en www.puebla.mx y/ podcastradiopueblafm ( “Suave Patria”).