ARMANDO VALERDI

avalerdir@hotmail.com

La Opinión Financiera de Hoy, la iniciare con la idea de Yuval Noah Harari de que tenemos “El desafío de mantener nuestro enfoque colectivo e individual frente al constante y desorientador cambio que estamos viviendo”, y que recientemente leí en su excelente libro cuyo título es 21 Lecciones para el siglo XXI,  publicado recientemente por editorial Debate.

Sin duda una de las preocupaciones que constantemente abordo en este espacio es el cambio que vivimos y el desafío que representa abordarlo lo más eficazmente posible y por eso es mejor ocuparse que preocuparse.

No debemos olvidar lo que Mary Sol Alba nos dice de “la necesidad de poner atención a lo cotidiano. De aprender a detectar las señales que aparecen a nuestro alrededor. De observar que tipo de corrientes se mueven en torno nuestro. Recordemos que en realidad, los augurios de la Antigüedad eran exactamente: signos leves que aparecían de mil formas distintas…y que eran interpretados en relación a lo que estaba porvenir. Una forma de predecir el futuro, a tenor de los avisos que, supuestamente, llegaban hasta el presente”.

O bien regresando a Yuval Noah Harari,  “Si el futuro de la humanidad se decide en nuestra ausencia, porque estamos demasiado ocupados, ni nosotros, ni nuestros seres más cercanos, nos libraremos de las consecuencias”, así que lo mejor es estar conscientes e informados de por dónde vamos.

O como menciona y sugiere John Naisbitt en su libro 11 mentalidades para prever el Futuro, “El concentrarnos demasiado en el futuro, podemos tropezar con lo que está justo frente a nosotros”, porque en su Mentalidad #2 nos advierte que “El Futuro está incrustado en el presente”.

Bien, tomando en cuenta las reflexiones mencionadas ahora veremos cuáles pueden ser los retos más visibles que el presente nos está presentando, para prevenir el marco del futuro que se asoma.

Una de las complicaciones que se puedan presentar en el corto plazo, son los efectos que se pueden producir por la modificación de la tasa de referencia de la Reserva Federal estadounidense que la semana pasada subió su tasa de referencia de 1.75 a 2.00%, y muy probablemente la vuela a subir en diciembre para terminar 2018 en 2.25%, lo que hace más atractivo comprar dólares que pesos, lo cual presionaría al peso y podría traducirse en presiones inflacionarias en los próximos meses, por su parte esta semana será la Reunión de Política Monetaria de Banxico, donde el mercado está dividido sobre si el Banco Central subirá o no su tasa de referencia, que actualmente se ubica en 7.75%, para llevarla a 8.00 por ciento. Recordemos que la tasa de interés es la herramienta por excelencia que han usado los Bancos Centrales en las últimas décadas, y que una baja tasa de interés promueve la inversión; mientras que una alta tasa, desacelera la economía para evitar una elevada inflación. Y además considerando que la inflación es el crecimiento constante de los precios en el tiempo.  Suponemos que los precios de los bienes y servicios deben ir a la baja, ya que hay avances tecnológicos que permiten producir más, y que la producción crece por encima del incremento de la demanda con el paso de los años, y que además se considera que es un mito que los seres humanos vayan a ir a una guerra dada la escasez de algún producto, como muchas veces se ha dicho. Ha habido guerras por el control de la producción de cierto o cual producto, pero no porque el mismo escasee.

Recordemos que lo ocasiono la gran crisis del 2008 es que el grado de endeudamiento de las personas llego a su límite de no tener para pagar sus deudas, y así uno de los motores, la deuda, que impulsaba el modelo económico- financiero creado en la década de los setenta se detuvo, y averió el otro gran motor del modelo, el consumo, y el motor económico no solo se detuvo sino que implosionó ocasionando la perdida de Billones de dólares en cuestión de meses.

Esto llevo a que la FED estuviera obligada a bajar su tasa a nivel de 0.00%, y cuando la deflación—es decir, la caída de precios constante— amenazaba a su economía decidió meter dinero para crear inflación y tratar de impulsar a la economía nuevamente, este proceso duró aproximadamente 6 años, pero finalmente lo consiguió, en lo que deberá ser considerado como la maniobra monetaria más arriesgada en la historia contemporánea, ya que la inyección monetaria siempre trae consigo inflación, y si no hubieran controlado los niveles de la misma, la crisis que hubiera generado habría sido de proporciones mucho mayores a lo que querían arreglar. No obstante aun cuando la economía estadounidense se encuentra en un nivel saludable de crecimiento, lo que hace que se estén  generando 200,000 empleos mensuales, y paulatinamente, quienes tenían empleos de medio tiempo o por trabajo, están encontrando empleos de tiempo completo, lo que lleva a una situación que prende los focos de alarma, es que el incremento salarial promedio anual en dos meses se ha acercado al 3.00%, cuando la inflación estimada es de 2.50 por ciento, además de que no existe un modelo económico-financiero que ocupe el vacío que dejo la implosión del modelo anterior, nacido en la década de los setenta. Y tomando en cuenta que la economía estadounidense lleva nueve años continuos de crecimiento, lo que ya es el mayor ciclo de los últimos 100 años, lo que hace suponer que pronto nuestro principal socio comercial, EU, entre nuevamente en recesión entre loa años 2020 ó 2021, debido a que de acuerdo a su ciclo económico histórico llegue pronto a tomar su nivel de agotamiento.

Por lo que como mencionamos en este espacio en el mes de junio de esta año, un poco antes de la elección presidencial, que quien fuera elegido presidente tendría un panorama externo muy complicado, lo que nos hace estar atentos a los efectos que se pueden producir al respecto.

 

Gracias